jueves, 9 de diciembre de 2010

Gaudí


Fue un impresionante arquitecto español. El mayor representante del modernismo catalán. Tiene muchas obras grandiosas como: el Palacio Episcopal de Astorga, La Puerta de la Finca Miralles y por supuesto la el templo expiatorio de La Sagrada Trinidad.

Esta obra es tal vez la más conocida y la más espectacular expresión del gótico. Comenzó a trabajar en ella en 1915 y le dedico todos los años que le quedaron de vida.

La cripta y el ábside son de estilo neogótico, el resto de la construcción es naturalista. Para esta obra Gaudí creó un tipo de columna helicoidal, arborescente e inclinada que debía imitar un bosque en el interior. Consiguió elaborar un templo estructuralmente perfecto a la vez que armónico y estético.

La Sagrada Familia tiene planta de cruz latina, de cinco naves centrales y transepto de tres naves, y ábside con siete capillas. Ostenta tres fachadas dedicadas al Nacimiento, Pasión y Gloria de Jesús, y cuando esté concluido tendrá 18 torres: cuatro en cada portal haciendo un total de doce por los apóstoles, cuatro sobre el crucero invocando a los evangelistas, una sobre el ábside dedicada a la Virgen y la torre-cimborio central en honor a Jesús, que alcanzará los 170 metros de altura. El templo dispondrá de dos sacristías junto al ábside, y de tres grandes capillas: la de la Asunción en el ábside y las del Bautismo y la Penitencia junto a la fachada principal; asimismo, estará rodeado de un claustro pensado para las procesiones y para aislar el templo del exterior. Gaudí aplicó a la Sagrada Familia un alto contenido simbólico, tanto en arquitectura como en escultura, dedicando a cada parte del templo un significado religioso.

Lastimosamente como suele pasar en muchos casos el gran maestro no logró ver su obra cumbre terminada. Murió en Barcelona el 10 de junio de 1926.


Mariano Retro

Es una exposición realizada en honor al salón Mariano Aguilera, el más antiguo evento artístico del Ecuador. Sus 58 convocatorias se llevaron a cabo desde 1907 hasta 2007. Este suceso es tal vez el más importante del país en cuanto a­ arte se refiere y es la segunda vez que se realiza una retrospectiva de él. Están en exhibición las obras ganadoras de cada edición o en ciertos casos se las ha reemplazado con composiciones contemporáneas del mismo autor por el hecho de no saber la localización de original. No hay limitaciones en las técnicas y podemos encontrar obras de todo tipo.

Está dividida en cuatro pabellones cada sala con uno o dos temas centrales de las obras. Tres de ellos eran sobre pintura y solamente uno relacionado con la escultura.

El primero de ellos tenía como tópicos principales el indigenismo y los paisajes y casas. En él podemos encontrar pinturas sobre escenas cotidianas que expresaban tristeza en el rostro y en el otro lado imágenes de paisajes como el Chimborazo y ciudades, principalmente, el centro de Quito.

En el segundo en cambio se tratan el tema de la neofiguración. En ella se pueden observar características como el cubismo, el abstraccionismo, el recurrente uso de figuras humanas y el uso también de colores fuertes y en ciertos casos abigarrados. Sus técnicas son generalmente mixtas y se usan materiales como el cartón, el papel, la tela y la madera.

En la sala numero tres están las obras escultóricas dividas en figurativas y no figurativas. Algunas de las obras no tienen una forma definida son solo la unión de materiales y formas distintas para lograr un volumen. Por otro lado tenemos también aquellas que son composiciones geométricas o de alguna manera intentan esbozar una figura ya sea humana, animal u objeto. Los materiales más comunes son el metal y la madera.

En el último de los pabellones está lo contemporáneo. En las obras que se encuentran en esta zona se pueden notar características como: uso de una sola gama de colores y siendo estos en la mayoría de veces opacos, pinturas abstractas o geométricas y sobretodo en muchas de ellas se puede observar un marcado contenido de protesta a lo social y religioso.

La exposición fue interesante y con obras muy atractivas tomando en cuenta por supuesto la cantidad de grandes exponentes del arte que se hacían presentes mediante sus trabajos. 

martes, 2 de noviembre de 2010

Tocar, Mirar Y Sentir

 

Este es el nombre de una de las exposiciones que se están realizando en la Universidad Católica. Esta se basa en un concepto bastante interesante y más amplio de lo común, refiriéndose a la audiencia que abarca. Es una experiencia diferente y una forma nueva de apreciar el arte, además de ser una manera en la que las personas no videntes pueden disfrutarla y percibirla.

Se trata de una exhibición cuyo principal objetivo no es la observación de las obras sino la manipulación de las mismas. Todos los presentes puestos un antifaz recorren una por una las esculturas, estas personas deben usar sus manos para crearse una imagen de la figura ayudadas por un relato descriptivo de la representación dado por la guía.

Me pareció una experiencia bastante intensa por el hecho de que por un tiempo largo no se podía ver nada y te sentías perdido e indefenso, pero a la vez una poco usual y por eso llamativa. Es atractiva porque no es común y además nos pone en el puesto de aquellas personas que no ven el mundo como nosotros.


 

Tradición en los Cementerios


El 2 de noviembre de cada año se conmemora en Ecuador el Día de los Difuntos, una jornada  especial en la que las personas recuerdan y visitan a sus familiares o allegados fallecidos, en los cementerios. Alrededor de esta fecha y su significado existen diversas tradiciones, realizadas en diferentes partes del país y por culturas distintas.

La costumbre más conocida a nivel nacional es la de la colada morada y las guaguas de pan, pero evidentemente no es la única ni la más llamativa. Ciertas etnias de la cultura indígena tienen como tradición llevar comidas y bebidas al cementerio, al lugar mismo donde está su ser querido para compartirlas con él y el resto de personas allegadas que asistan.

En el cementerio de Calderón podemos observar aún en práctica estos hábitos, en los que vemos familias enteras sentadas alrededor de la tumba sirviéndose la conocida colada morada acompañada de guaguas de pan, la chicha de jora y por supuesto la uchucuta que es una sopa un poco espesa elaborada con granos como el maíz, fréjol, arveja, chocho, garbanzo y carne de res.

La comida no es lo único que podemos darnos cuenta que acompaña a los finados. Es también parte de la tradición que se cante y se brinde música a quien ya no está y para esto incluso se contratan tríos para que entonen ciertas canciones tradicionales y por supuesto aquellas que le gustaban a quien ya no está.

Fue una experiencia interesante y de la que estaba muy alejado hasta el día de hoy. Esta se convirtió en una manera de conocer más algunas culturas y con ello saber más de nuestras raices.

jueves, 21 de octubre de 2010

Arquitectos, Escultores y Pintores Relevantes del Gótico

Juan Guas

Desde su juventud siguió los pasos de su padre Pedro Guas, con el que colaboró en el equipo de Hanequin de Bruselas en la realización de la Puerta de los Leones de Toledo. La mayor parte de su trayectoria profesional se desarrolla en Castilla, coincidiendo con la monarquía de los Reyes Católicos. Destacó por ser el máximo baluarte del estilo isabelino. En los primeros años de la década de los sesenta se instala en Avila, donde realiza la puerta de la catedral y diez años después su nombre aparece vinculado al claustro de la catedral de Segovia, donde detentó el cargo de maestro mayor hasta 1491. En estos años interviene además en el Parral, la Cartuja del Paular y la catedral de Toledo. Pero es en el Palacio del Infantado (1480-1483) en Guadalajara, donde mejor expresa su maestría por su magnífica decoración. Para su ejecución se inspira en el prototipo de palacio señorial que entonces imperaba en Castilla. En este proyecto contó con la ayuda de Enrique Egas. Otra de sus obras cumbres es la iglesia de San Juan de los Reyes en Toledo, donde la sencillez del diseño arquitectónico permite una mayor apreciación de los motivos ornamentales de estilo flamígero y mudéjar. En este edificio, edificado para conmemorar la batalla de Toro, es importante destacar la decoración heráldica ya que en un principio se pensó que podría ser capilla funeraria de los Reyes Católicos. En este proyecto le ayudaron Enrique Egas yEgas Cueman. Cuando falleció ocupaba el cargo de maestro mayor de la catedral y de las obras reales.


Monasterio de San Juan de los Reyes

Toledo se convierte en uno de los grandes focos de la arquitectura peninsular de la segunda mitad del siglo XV. Para conmemorar el nacimiento del príncipe don Juan y la victoria conseguida en Toro en el año 1476, la reina Isabel funda el convento de San Juan de los Reyes en Toledo. Juan Guas será el encargado de llevar a cabo las obras.
  
Charles Gauter de Rouen

De nombre Charles Gauter de Rouen, emigró a Barcelona desde Rouen durante la Guerra de los Cien Años. Se convirtió en arquitecto de las catedrales de Barcelona y Lérida, visitando Zaragoza y Sevilla, donde también trabajó en la construcción de la nueva catedral. Formado en el Gótico Internacional, dominaba la decoración de pequeña escala, preciosista y laboriosa.


Maestro Carlí (Charles Gauter de Rouen)

El haram o sala de oración de la antigua mezquita, en uso como espacio cristiano religioso, definirá el ámbito de la nueva catedral. Tendrá cinco naves, de gran anchura -76 metros en total y 116 de longitud- y altura: 36 metros la central y 26 las laterales, alcanzándose la cota máxima en los 40 metros del crucero, siendo la mayor en superficie hasta la construcción de San Pedro del Vaticano. En las naves laterales se disponen capillas intercaladas entre los contrafuertes. En la actualidad es el mayor templo gótico del mundo y el tercero en dimensiones, sólo superado por la basílica de San Pedro del Vaticano y la catedral de San Pablo de Londres. La cabecera se modificó y la capilla de los Reyes es del siglo XVI. Dentro de las numerosas capillas se encuentran enterrados los reyes Fernando III, Beatriz de Suabia, Alfonso X y Pedro I y personajes ilustres como el cardenal Cervantes y Cristóbal Colón y su hijo Hernando. 

En 1928 la catedral sevillana consiguió la catalogación de Monumento Nacional y en 1987 entró en el catálogo del patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.


Giotto di Bondone (siglo XIII)

Mejor conocido solo por su nombre de pila (calle de Vespignano 1267- Florencia, 8 de enero de 1337) fue un noble pintor  del Trecento. Se le considera el primer artista del los muchos que contribuyeron en la creación del Renacimiento Italiano y uno de los primeros  en sacudirse las limitaciones del arte y los conceptos medievales. Si bien se limito fundamentalmente  a pintar temas religiosos, fue capaz de dotarnos de una apariencia terrenal llena de sangre y fuerza vital.

Biografía y Acontecimientos Históricos

Nació en calle del Vespignano, era hijo de un campesino y paso su infancia como pastorcillo, llamado también Ambrogiotto  de ahí su diminutivo Giotto.
Fue discípulo del pintor Cimabue, demostró su talento a los 11 años de edad, pintaba con tiza en las piedras cuenda pastaba a las ovejas y fue ahí donde el pintor Cimabue vio el talento de Giotto y lo elige como su aprendiz.
Su carácter era divertido y bromista a tal punto que en una ocacion pinto una mosca en la pintura de un retrato, se caracterizaba por su realismo y su maestro pensó que la mosca estaba viva, pero se dio cuenta que Giotto tenía un gran talento (pintaba figuras casi reales).
Sus obras eran tan buenas que trascendieron su pueblo y fue contratado por el papa Benedicto XIII para trabajar en Roma, luego empezó a pintar obras religiosas, haciendo frescos en la Basílica de San Francisco de Asís.
Tambien realizo mas adelante en los años 1297 y 1299 una nueva serie de frescos en la parte inferior de los muros de esta misma iglesia, visto los excelentes resultados se le solicito que pintara entre 1305-1306 los extraordinarios frescos de la capilla de Arena en Padua.
En el año de 1334 se le nombro (magister etguberdor) también Giotto era arquitecto y diseño e famoso campanaille de la Catedral de Florencia. Fallecio el 8 de enero de 1337 antes de ver terminados las obras de campanario, fue enterrado con honores de noble y dignatio político.
“Giotto tradujo el arte de la pintura del Griego al Latín”

Pinturas y Obras

Su arte fue extremadamente innovador, sus obras fueron del arte vicentino al arte más realista del Renacimiento.
A despecho de su familia y increíble demanda de sus frescos ninguna de sus obras puede ser documentada como suyas mas allá de toda duda razonable, es el pintor que presenta mayor problema de atribución.
Entre sus famosos lienzos y frescos se destacan:
-“La desesperación” Capilla de la Arena.
-Escenas de la vida de San Francisco de Asís, la expulsión de los diablos de Arezzo
-“Joaquín expulsado del templo” Capilla de los Serovegni

Cimabue

Cenni Di Pepo (Giovanni)  Gimabue (1240 en Florencia- Italia-1302) también conocido Bencivieni Di Pepo, fue un pintor y creador de mosaico florentino. Se le considera iniciador de la escuela Florentina del tréncelo.

Biografía y Obras

Sus primeros trabajos están realizados a la manera greca (influencia del bizantino) utilizando el temple, con todo dorado. En sus obras se aprecia un rígido estatismo.
Posteriormente Cimabue viajo a Roma (1272) donde tomo contacto con el mundo clásico, paleocristiano y románico. Ademas conoció a Pietro Cavalini, todo ello influyo en él para liberarlo de los cocones y móneras bizantinas. Es entonces cuando la obra de Cimabue viro hacia una cierta búsqueda de naturalismo. Se le considera un  importante pintor pre-giolesco.
Fue el ultimo pintor de la tradición bizantina. El arte de esta época comprende escenas y formas que parecen bastantes planas y muy estilizadas, Cimabue fue pionero en una tendencia a naturalismo como pues sus figuras son más realistas.

Obras más Importantes

Sus principales obras son el Chislo Crusivijado. Es una pintura sobre tabla hecha al temple, aparece la sensación de volumen gracias al sombreado, otra de sus obras es la madona en su trono, donde la Virgen aparece flanqueada por ángeles.
Entre sus obras sobresalen un retrato de San Francisco de Asís y dos versiones del tema de la Maesta esto es, la virgen en majestad con el niño, inspirados en modelo bizantino.

Obras Crucifijos

-Crucifijo, iglesia de San Domenico
- Crucifijo, iglesia de Santa Croce Florencia
-Tabla representando a San Francisco, Museo
-Maesta (Virgen en majestad)


Claus Sluter


Fue un escultor gótico de origen flamenco. Su fecha de nacimiento se desconoce, pero se calcula en torno a 1350 en Haarlem. Murió en 1405 o 1406 en Dijon, Francia. Se le considera el principal representante de la escultura borgoñona en la segunda mitad del siglo XIV.

Vida

Sluter probablemente trabajó en Bruselas antes de trasladarse a la ciudad de Dijon, donde desde 1385 hasta 1389 fue asistente de Jean de Marville, escultor de la corte de Felipe el Atrevido, Duque de Borgoña. Desde 1389 hasta su muerte desempeñó el cargo de escultor de corte. Entre el 24 de septiembre de 1405 y el 31 de enero de 1406, murió en Dijon. Fue sucedido por su sobrino Stephan Sluter de Werve, que continuó con el cargo de su tío.
Aunque Sluter ha sido encuadrado dentro de los denominados estilo suave y gótico internacional, su estilo realista apunta al futuro y tiene una gran influencia en el desarrollo la escultura del siglo XV. Fue el más importante escultor de la Europa septentrional de su época y considerado pionero del realismo nórdico. Restauró la escultura figurativa a escala monumental y naturalismos propios de la época clásica. Su trabajo de madurez es muy emotivo, atento a las expresiones faciales y los detalles de sus esculturas, lo cual puede verse en particular en sus característicos ropajes pesados, que muchos otros imitaron más tarde.

Obras

Sepulcro de Felipe el Atrevido
Sluter fue responsable, en parte, del sepulcro de Felipe el Atrevido, en el que parece que trabajó desde 1385, pero fue acabada con el sucesor de Sluter, Claus de Werve. La parte alta del sepulcro incluye una imagen idealizada del duque, acompañado por dos ángeles y un león. A su alrededor, cuarenta plañidores en la parte baja, en forma de encapuchados, tema que alcanzó posteriormente gran difusión.

Portal de la Cartuja de Champmol
Su segundo gran trabajo es el programa escultórico de la portalada de la Cartuja de Champmol, mandada construir por Felipe el Atrevido cerca de Dijon. Se representa a María con el Niño (1391), presidiendo el parteluz, flanqueados por la pareja fundadora, Felipe y Margarita III de Flandes en el espacio de las jambas, con ménsulas y doseletes muy decorados. Aparecen también en el conjunto las figuras de san Juan y santa Catalina presentando a los donantes. Todas las esculturas del conjunto exhiben amplios vestidos y mantos, de complicados pliegues, que les otorgan una apariencia aristocrática. Es de destacar la presencia de los comitentes en un espacio reservado hasta ese momento a las figuras sagradas.

El Pozo de Moisés
De sus obras, la más famosa que ha llegado a nuestros días es el Pozo de Moisés (1395–1403), creado para el claustro de la Cartuja de Champmol. En principio, era un calvario monumental para el claustro, con seis figuras de profetas en la base de la fuente: Moisés, David, Jeremías, Zacarías, Daniel e Isaías y, sólo como fragmento, la Crucifixión. Parece que la obra se basó en la idea de la fuente de la vida (fons vitae). Las esculturas aparecen totalmente liberadas del marco, además de estar dotadas de un naturalismo extremo. Los tipos humanos son corpulentos, de volúmenes rotundos y gran monumentalidad. Esto se debe en parte a la forma de esculpir los ropajes, que tiene un caracter pesado y voluminoso con pliegues gruesos y profundos, muy peculiar del maestro. Es característica también la forma de captar las expresiones, convirtirtiendo las esculturas en auténticos retratos.


 Galería de El Pozo de Moisés

Eugène Viollet-le-Duc


Eugène-Emmanuel Viollet-le-Duc (París, 27 de enero de 1814 - Lausana, 17 de septiembre de 1879) fue un arquitecto, arqueólogo y escritor francés. Representa una de las más importantes figuras de la escuela racionalista francesa, que rechazó la enseñanza de la Escuela de Bellas Artes, sustituyéndola por la práctica y los viajes por Francia e Italia.
Se dedicó principalmente a la restauración de conjuntos monumentales medievales como la Cité de Carcasona o el Castillo de Roquetaillade, siendo criticado por el atrevimiento de sus soluciones. Sus restauraciones buscaron recuperar o incluso mejorar el estado original del edificio, con un interés centrado más en la estructura y en la propia arquitectura que en los elementos decorativos. Utilizó el estudio arqueológico en el examen crítico inicial de los edificios, como paso previo para conocer su realidad y defendió el uso del hierro y la coherencia de la arquitectura gótica, en contra del eclecticismo.
Más importante es su aportación teórica, en la que defendió el uso de una metodología racional en el estudio de los estilos del pasado, contrapuesta al historicismo romántico. Sus teorías ejercieron una gran influencia en artistas posteriores, como Guimard, Gaudí, Horta o Vilaseca.

Biografía

Nacido en el seno de una familia de la alta burguesía, desde muy joven se interesó por la Arquitectura de la Edad Media y aunque fue discípulo de Aquiles Leclère, rechaza ingresar en la escuela de Bellas Artes deliberadamente para autoformarse recorriendo Francia e Italia con un bloc de notas en mano. En 1834 se casó con Elisabeth Cabrera.
En 1836 partió hacia Italia donde visitó Sicilia y se dedicó al estudio del arte griego y romano, regresando a París en 1837 para recorrer Francia y estudia sus monumentos más sobresalientes. Su erudición le valió el nombramiento en 1840 de inspector de los trabajos de restauración de la Sagrada Capilla bajo la dirección de Félix Duban. Ese mismo año la Comisión de Monumentos históricos, de la mano de Prosper Merimée, le encargó la restauración de la iglesia de Vezelay a la que seguirían otros trabajos que tuvieron gran resonancia.
En 1842 logró mediante concurso la restauración de Nuestra Señora de París junto con Lassus. Fue nombrado arquitecto de la abadía de San Dionisio en 1846, inspector general del servicio diocesano en Francia en 1853 y profesor de Historia del Arte y Estética de la Escuela de Bellas Artes, recién reorganizada por Vaillant, en 1863 aunque dimitió al año siguiente.
Supervisó todos los edificios medievales franceses que fueron restaurados siguiendo los principios arquitectónicos que se derivaban de sus formas (Castillo de Roquetaillade).
Entre otros reconocimientos fue nombrado oficial en 1858 y comendador en 1869 de la Legión de Honor y miembro de la Real Academia de Bellas Artes de Bélgica en 1863.
En los comienzos del sitio de París en 1870 organizó la legión auxiliar de ingenieros y con el grado de teniente coronel recibió el encargo del servicio exterior. Gran amigo de Napoleón III, se declaró librepensador provocando la reacción del clero y obligándose a dimitir de sus cargos de inspector general diocesano y arquitecto de las catedrales de Amiens, Clermont, Reims y París.

Teoría de la restauración

En sus teorías defiende que el restaurador debe ponerse en la piel del arquitecto-creador primitivo; entender el espíritu de la obra y aplicarlo a la reconstrucción de la misma. Trata de devolver al edificio su forma original (forma prístina), o como él entiende que debió haber sido, puesto que afirma que a partir de las partes que aún existen es posible reconstruir el total, por pura coherencia del estilo. Llegó a decir en su "Diccionario razonado de la arquitectura francesa", 1868: "El estilo es a la obra de arte, lo que la sangre es al cuerpo humano". Sostiene la necesidad de prescindir de actitudes subjetivas en la restauración, precepto que él mismo incumplía a menudo. Sus intervenciones sobre los diversos monumentos franceses se caracterizaron siempre por la primacía del estilo gótico, considerado superior por Viollet desde el punto de vista tanto técnico como estético. La llamada "unidad de estilo" perseguía resaltar los aspectos medievales del edificio intervenido, lo cual obligaba a eliminar o al menos alterar los elementos "inferiores" o secundarios añadidos con posterioridad en los momentos renacentista, barroco o neoclásico. Lo cierto es que en muchas ocasiones, las intervenciones violletianas provocaron la desaparición de interesantes añadidos de indudable calidad y valor histórico artístico, así como causaron la ruptura del proceso vital de la obra artística: el intervencionismo indiscriminado borraba de un plumazo las variadas huellas que señalaban el paso del tiempo en el edificio.
Viollet-le-Duc es una figura discutida, totalmente opuesta a John Ruskin, puesto que éste último defiende la conservación frente a la restauración. Se achaca a Le-Duc falta de rigor histórico al buscar una recuperación idealizada del edificio, añadiendo incluso partes que nunca habían existido. Sin embargo su influencia ha sido grande en toda Europa, llegando a crear escuela; en España por ejemplo se procedió a restaurar algunas partes considerables de la catedral de León, tales como el hastial oeste, la fachada sur o la cúpula barroca, intervenidas por Madrazo y Demetrio de los Ríos entre otros. De lo que no hay duda es de su profundo conocimiento del arte medieval, habiendo incluso quien lo considera un gran arquitecto gótico nacido fuera de tiempo.



La ciudad medieval de Carcassonne restaurada por Viollet-le-Duc en una vista del Pont Vieux atravesando el río Aude.

Obra
Restauraciones
  • Santa María Magdalena de Vezelay
  • Catedral de Amiens
  • Abadía de Saint Denis de París
  • Catedral de Lausana
  • Catedral de San Sernin de Toulouse
  • Catedral de Nuestra Señora de París
  • Sainte Chapelle
  • San Luis de Poissy
  • Semur
  • San Miguel de Carcassonne
  • Ayuntamiento de San Antonio
  • Ayuntamiento de Narbona
  • Castillo de Pierrefonds
  • Fortificaciones de Carcasona
  • Castillo de Coucy
  • Castillo de Roquetaillade
Obra pictórica

Manifestó también interés por la pintura y más allá de su costumbre de recopilar notas y dibujos, no sólo de los edificios en los que trabajaba sino también de otros que iban a ser pronto demolidos y aún de otros temas como vestimenta, mobiliario, instrumentos musicales, armamento, etc. Sus notables dibujos y acuarelas le valieron una tercera medalla en 1834, una segunda en 1838 y una primera medalla en la Exposición Universal de 1855.
Entre sus pinturas pueden citarse Vistas de los pirineos, El festín de las damas en el teatro de las Tullerías, Fortificaciones de Carcasona, etc.

Escritos

Entre sus obras destacan sus dos grandes diccionarios, obras referencia en su campo y bellamente ilustrados con dibujos del propio Viollet-le-Duc.
  • Dictionnaire de l'architecture française du XIe au XVIe siècle (1854-68).
  • Dictionnaire raisonné du mobilier français de l'époque Carolingienne à la Renaissance (1858-75)
  • L'Architecture militaire au moyen Âge (1854);
  • Entretiens sur l'architecture (1863-72)
  • Cités et mines américaines (1863)
  • Mémoire sur la défense de Paris (1871)
  • Habitations modernes (1874- 77)
  • Histoire d'une maison (1873)
  • Histoire d'une forteresse (1874)
  • Histoire de l'habitation humaine (1875)
  • Le Massif du Mont Blanc (1876)
  • L'Art russe (1877)
  • Histoire d'un hotel-de-ville et d'une cathédrale (1878)
  • La Décoration appliquée aux édifices (1879)
           

Gil de Siloé

Fue un escultor castellano en estilo gótico activo en los últimos años del siglo XV. Hijo suyo fue Diego de Siloé, escultor y arquitecto en estilo renacentista.

Vida y estilo

Gil de Siloé es una de las máximas figuras de la escultura hispánica, y europea por extensión, del siglo XV, cuando las formas del gótico postrero, hibridadas por las del arte mudéjar y las influencias flamencas de tipo flamígero, dieron origen al estilo gótico isabelino, exclusivo de España, del que Gil de Siloé es representante emblemático.
Los nombres por los que es conocido evidencian la confusión que rodea su origen. En algunos documentos se le cita como Gil de Emberres (Amberes), por lo que se cree fuera originario de Flandes en otros como Gil de Urlianes, por lo que podría venir de Orleans. El nombre que habitualmente se repite en los documentos es el de Maestre Gil; sólo en algún momento muy concreto se añade la palabra Siloe, y aplicada sobre todo a su hijo Diego. Para algunos era Abraham de Nürenberg a quien trajo a España Alonso de Cartagena, para otros en cambio provenía del mundo de los conversos. “En definitiva, estamos ante alguien venido de fuera con un bagage de formación nórdica, donde acusa lo flamenco, aunque en parte tampoco le es ajeno lo germano” y aún esto es para algunos discutible, pues imaginan podría ser burgales hijo de algún oficial que acompañó a Juan de Colonia cuando se asentó en la ciudad.
Desconocemos cómo apareció en Burgos, y cómo enlazó con la familia Colonia; si fue por parentesco, por misma nacionalidad ó por afinidad artística. El hecho es que Juan y Simón de Colonia,-los dos grandes arquitectos de las postrimerías del gótico-, y,-el gran imaginero-, Gil de Siloe vivieron unidos en permanente colaboración.
Su nacimiento puede datarse alrededor de 1440-50 y probablemente no mucho antes.[]
Desarrolló su actividad en Castilla y más concretamente en la ciudad de Burgos y sus alrededores. Está documentado entre los años 1470[ y 1501 fecha probable de su fallecimiento en la capital castellana. En este lapso de tiempo pueden distinguirse dos períodos muy diferentes. En el primero, 1470-1486, vida y obra aparecen entre brumas en la que apenas se dibujan los contornos; en el segundo, 1486-1501,[ las vemos ya nítidamente dibujadas dirigiendo Gil un gran taller y con una vida acomodada.
Casó con una hija de Pedro de Alcalá,[ con la que tuvo dos hijas y dos hijos, uno de los cuales fue el famoso Diego de Siloe, artista que destacará fundamentalmente como arquitecto en el Renacimiento.
Su estilo es recargado, decorativista y muy minucioso, dotado de un extraordinario virtuosismo técnico.

Taller

La envergadura y el amplio número de obras encargadas a Siloe en un espacio de tiempo documentado relativamente corto, 1486-1501, -Burgos era una ciudad rica en el último tercio del siglo XV, en ella vivía multitud de mercaderes, comerciantes,etc, con negocios de gran envergadura- así como el nivel de calidad altísimo que mantuvo en la mayoría de las ocasiones, -algunas familias habían adquirido un fuerte poder y hábitos copiados de la aristocracia: encargaban su sepulcro en capilla propia, organizan su casa como una gran residencia, adoptan signos caballerescos, etc- indican la existencia de un taller disciplinado que había asumido perfectamente su manera de hacer.
El taller de Siloe en Burgos, era un taller en el que había una personalidad creadora reconocida en el medio en el que vivía, que ideaba formas y tenía aprendices y ayudantes que expansionaban su estilo. La obra de arte era considerada como un trabajo al servicio de un funcionalismo religioso ó político. Se trataba de una capacidad técnica, la del escultor, para hacer retablos de grandes dimensiones e imágenes ó sepulcros en cantidades ingentes, que les eran demandados. El retablo, por su aparatosidad, por su dimensión, llamaba la atención del fiel y le ponía en relación con los misterios del dogma allí relatados con una pretensión de realismo.
Con Siloé en Burgos, la idea general, la concepción global, pasó a ser la protagonista del quehacer artístico: había que darla una plasmación mediante relieves, esculturas y pinturas, que quedaban subordinadas a las líneas arquitectónicas y decorativas del conjunto. Gil de Siloe, más que escultor, -que también-, de imágenes o relieves, es autor de un conjunto subordinado a una serie de leyes: dimensiones acordes con el enmarcamiento arquitectónico en que va a ir situado, temas iconográficos, riqueza decorativa y de materiales. El mecenas, en el caso de los retablos, no se interesaba, en general, por el valor estético o por la creatividad de cada escultura ó de cada relieve, sino que lo que le interesaba era el conjunto y que los asuntos reflejados fuesen claros y se ajustasen a los temas convenidos. Esto explica la importancia de la acción del maestro que organizaba todo el trabajo del conjunto: el que ideaba la arquitectura, su decoración y distribuía los espacios para alojar la imaginería.[

Obra

Cartuja de Miraflores

Sus obras más importantes se encuentran en la Cartuja de Miraflores. El conjunto cartujano, emplazado en la capilla mayor del monasterio, lo integran tres elementos: en el centro del presbiterio, los sepulcros de bultos yacentes, ricamente ataviados, de los reyes castellanos Juan II e Isabel de Portugal, formando ambos un único conjunto de planta estrellada de ocho puntas; adosado al muro del Evangelio, el sepulcro del infante Don Alfonso, y en la cabecera, el retablo principal.

Sepulcro de Juan II e Isabel de Portugal



Sepulcro de los reyes Juan II e Isabel de Portugal, obra de Gil de Siloé, en la Cartuja de Miraflores.
Los sepulcros reales, facturados en alabastro, que las manos del artista moldea como si estuvieran realizados en cera, reclamaron a Siloé cuatro años de trabajo, entre 1489 y 1493. Fueron un encargo de la reina Isabel la Católica, hija de los monarcas, y en ellos el virtuosismo del autor llega a extremos de difícil superación.
En el encargo de los sepulcros hubo mucho más que la intención de cumplir con un deber real y filial. Por una parte Isabel señalaba con claridad cual era el árbol genealógico correcto de la dinastía, al tiempo que olvidaba de un modo consciente a su hermanastro Enrique IV no querido,  por otra, en un momento en que la aristocracia construía los más ostentosos recintos funerarios conocidos hasta entonces, pretendía que lo que se hiciera en la Cartuja fuera ejemplar como símbolo de afirmación monarquica.

La forma en planta del monumento funerario es la de una estrella de ocho puntas (intersección de un rombo y un rectángulo); por su gran superficie hubo lugar en ella para diversas imágenes, además de para las yacentes de los reyes. Del conjunto sobresale el virtuosismo con que está trabajado el brocado del vestido real.
Las cuentas del monasterio hablan de que se emplearon 158.252 maravedises en el alabastro (traído de Cogolludo -Guadalajara- y lugares limítrofes) y que el precio del trabajo se elevó hasta 442.667 maravedises (es decir, casi las tres cuartas partes del total).

Sepulcro del Infante don Alfonso


 Sepulcro del Infante don Alfonso, obra de Gil de Siloé, en la Cartuja de Miraflores.
El sepulcro del infante Don Alfonso se trata de un bulto orante bajo arcosolio carpanel con intradós, con caireles calados (por desgracia, diversos destrozos han ido haciendo desaparecer gran parte del cairelado de la izquierda y todo el de la derecha; de haberse conservado se asemejaría a una celosía que dejara el fondo en penumbra) y trasdós conopial, más dos esbeltas pilastras -uno de los lugares elegidos para incorporar la iconografía religiosa- aguzadas en los extremos. La decoración marginal se impone en todo el conjunto; se ha recurrido a lo vegetal,-vid, roble, cardo, bellotas, racimos de uvas, a lo animal, -caracol, conejo, águila, león, lechuza, zorro, ardillas, aves-, y a lo humano en forma de niños desnudos, putti, de tamaños y actitudes variables. ¿Motivos ornamentales ó significativos?.
La superficie limitada entre los dos arcos está cubierta por una profusa ornamentación que acoge, en la parte media superior, un San Miguel guerrero en lucha contra el dragón diabólico por encima del cual aparece un rostro tricéfalo. La estatua del infante don Alfonso arrodillado, en actitud orante, centra la composición. Le precede un reclinatorio cubierto por un riquísimo paño de brocado donde reposa sobre un cojín un libro abierto de oraciones. Dos aspectos llaman poderosamente la atención de los especialistas: la existencia de un brazo y mano envuelto en ropaje en actitud de cambiar las hojas del libro y que tan sólo puede verse desde una posición cenital, y la inclinación del paño que cubre el reclinatorio inclinada de una manera contraria a lo que sería lo normal.
La iconografía religiosa del sepulcro de don Alfonso destaca por su sencillez y concreción. Culmina el sepulcro una solemne Anunciación habitual en los monumentos funerarios de la época; entre María y el Arcangel, el jarrón de azucenas. Los Apóstoles y los Santos podían ser poderosos intercesores a la hora de la muerte y un testimonio de la fe del difunto; aquí los encontramos, dispuestos por parejas, en los pilares de enmarcamiento del sepulcro.

Pere Serra


Detalle del retablo del Espíritu Santo, de la Seo de Manresa, obra de Pere Serra
Pere Serra o Pedro Serra fue un pintor de la Corona de Aragón de estilo italo-gótico, que estuvo activo en Cataluña entre 1357 y 1406.

Biografía

Provenía de una familia de pintores activos en Cataluña en el siglo XIV. También lo fueron sus hermanos Jaume, Francesc y Joan. Cultivaron los hermanos Serra el estilo italo-gótico, de influencia en especial sienesa, como era por otro lado típico del siglo XIV catalán. Realizan figuras menudas, estilizadas, de ojos rasgados y boca pequeña.
De los cuatro hermanos, Pere Serra es el más dotado y quien tuvo una más larga carrera. Ingresó en el taller de Ramón Destorrents en 1357. Se interesó más por el colorido que por los conceptos espaciales. Desarrolló trabajo de taller, según se evidencia en la reiteración de los mismos modelos pictóricos.
Pere Serra colaboró con sus hermanos en la realización del retablo del monasterio de Sigena (Huesca), hoy en el Museo Nacional de Arte de Cataluña en Barcelona.